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“Agudo no está en el mapa”

fotovista

El título no es una broma. El mapa en cuestión corresponde a Castilla-La Mancha y aparece en las guardas de una guía de la citada comunidad autónoma, cuyo copyright corresponde a Compañía Límite de Comunicación S.A. Imagino que se trata de algún error, pues sí están representadas poblaciones más pequeñas como es el caso de Valdemanco y Tamurejo, esta última no sé porqué[1].  En todo caso, el gazapo viene de perlas pues constituye una muestra bien representativa del olvido que envuelve nuestra historia, nuestro patrimonio,  nuestra cultura tradicional y cualquier otro asunto de interés para el pueblo.

En los últimos meses he repasado unas pocas publicaciones de ámbito regional y provincial, que corroboran el desconocimiento de Agudo más allá de las poblaciones colindantes. La obra más antigua (González Casarrubios, 1985) es una monografía sobre fiestas populares en Castilla-La Mancha, que explora todo el ciclo festivo de la comunidad, mencionando los festejos junto a las poblaciones donde se realizan. A título de ejemplo, de Arroba de los Montes se evocan varios actos ceremoniales (las estudiantinas de Carnaval, los diablos en las procesiones de Semana Santa, y las hermandades de San Roque y de Dios), la mayor parte de ellos desaparecidos. De Chillón se cita la romería a la ermita de la Virgen del Castillo el 12 de agosto y las fiestas en honor de San Roque. Las referencias a Agudo no pueden ser más concisas: Entre las poblaciones en las que hacen acto de presencia estos auroros, tenemos Agudo (C.R.), en donde salen todos los sábados del año, excepto en época de vendimia, cosecha y aceituna. Los párrafos próximos relatan la existencia de otras cofradías de auroros (la de Peñas de San Pedro, Albacete, data de antes de 1700), incluyen algunas coplas de auroros y aluden a la costumbre de rezar el rosario, entre otros actos cultuales, si bien Agudo ya no se nombra. No está de más recordar que la cofradía agudeña se instituyó en 1575 y uno de sus cancioneros, compilado en 1914, contiene ochocientas setenta y siete coplas más once salves.

En la introducción, la autora señala la escasez de la bibliografía editada al respecto a la vez que agradece la colaboración de alcaldes, secretarios y sacerdotes, entre otros. Es de sobra conocido que, en ausencia de libros publicados, los investigadores suelen recurrir a las fuentes más próximas a los datos que se pretenden obtener. En este caso, ayuntamientos y parroquias parecen ser las más idóneas por el conocimiento que, se supone, tienen sobre su propio municipio, aunque los informadores contactados en Agudo no debieron considerar una tarea relevante la difusión de estos usos de la cultura local.

El apartado dedicado a Agudo en el volumen Fiestas en la provincia de Ciudad Real (Criado García, 2005) resulta incongruente para cualquier vecino actual. La relación de festividades incluye San Antón en enero, La Candelaria y San Blas en febrero, San Marcos en marzo, las Cruces y San Isidro en mayo, las ferias de San Antonio y San Juan Bautista en junio, San Benito Abad en julio, la Virgen de la Estrella y San Roque en agosto, el Cristo y San Miguel en septiembre, la Virgen del Rosario en octubre, los Santos en noviembre y Navidad en diciembre. Además, contiene una brevísima descripción de las fiestas de San Isidro, San Roque y la Virgen de la Estrella, que no tiene desperdicio. Carnavales, que no se interrumpieron durante la dictadura, Semana Santa, que comenzamos en el Viernes de Dolores, el Corpus y su Octava, o las madrugadas de coplas y rosario, que efectúan los auroros durante todo el año, no se anotan en este inventario. Es una pena, pero el autor no menciona a los informantes, que tan irreflexivamente han proporcionado  los datos sobre este peculiar repertorio festivo de Agudo. Sugeriría echar un vistazo al libro (existe un ejemplar en la biblioteca local) con el fin de comparar los textos de algunas poblaciones próximas. Sin abandonar la propia comarca, el apartado concerniente a Almadén añade en su lista la costumbre de “hacer la baca” y alguna hipótesis al respecto (lo he leído también en otra publicación), recalcando, con ello, una tradición local a la que nosotros no concedemos ningún interés. Alamillo, Almadenejos, Chillón, Guadalmez y Saceruela detallan también una interesante relación de festejos.

La fiesta del Corpus Christi en Castilla-La Mancha es, sin lugar a dudas, el libro más vistoso de todos los englobados en este escrito. Realiza un estudio histórico de la fiesta, repasa las diferentes prácticas festivas y analiza, más detalladamente, las celebraciones correspondientes a Toledo, Guadalajara, Valverde de los Arroyos, Camuñas, Lagartera y Porzuna. No pongo en duda que estas poblaciones reúnen los merecimientos suficientes para su selección, aunque me gustaría recordar que la hermandad de Agudo  se refundó el veintiocho de junio de 1606 y conserva sus libros de cuentas desde entonces hasta hoy. Seguramente no serán muchas las cofradías castellano manchegas relacionadas con  la fiesta del Corpus que puedan hacer gala de semejante elenco de datos.

La lista podría incrementarse notoriamente y, de hecho, recuerdo algún título  más, pero no estoy dispuesta a revisar todo el fondo regional de la biblioteca y voy a concluir la recopilación bibliográfica con la obra Tras los pasos de Madoz (Carrasco Torres, 2005). El estudio sobre Agudo no alcanza las quince líneas completas, aunque se ha considerado relevante mencionar que De reciente construcción es el Ayuntamiento, el mercado de abastos y en las afueras de la población, la pequeña ermita de San Roque. De interés son sus ferias y fiestas de agosto así como las de septiembre en honor a la Virgen de la Estrella, su patrona. Resulta evidente que la peculiar selección de edificaciones y fiestas no constituye una fantasía del autor sino, más bien, la aportación de algún informante local que no distinguió lo substancial de lo trivial.

Este sombrío panorama se mitiga en parte gracias a la contribución particular de unas pocas personas que, poco a poco, están exhumando y divulgando un bagaje cultural de todos aunque, según parece, interesa a muy pocos. Cabe citar a Juan Cerrillo, cuyos esfuerzos en la difusión de los auroros han posibilitado el conocimiento de la cofradía más allá del entorno y su presencia en las publicaciones de investigadores de reconocido prestigio[2]. También fue el promotor de su asistencia al congreso de Priego, cuya cofradía pasa por ser una de las más antiguas de España (se conoce desde 1696 y cuenta con un repertorio de más de trescientas coplas de temática mariana[3]). Al citado evento se llevaron unos dípticos con el fin de dar a conocer nuestra tradición. Resulta obligado mencionar a Salva Jiménez, que ha puesto a la disposición de los interesados un importante conjunto de documentos referentes a la historia de Agudo; para ello ha tenido que pasar muchas ratos en el AHN consultando y trascribiendo los manuscritos[4].

Pese al desinterés que buena parte de los agudeños muestran por los recursos locales, otras gentes sí se han percatado de este patrimonio.  A modo de ejemplo, hace unos años la Junta editó y/o patrocinó un par de folletos publicitarios[5]  donde se utilizaron dos fotografías de Agudo como imagen de Cabañeros. Es de suponer que, de nuevo, se trata de un error, pero no ignoremos la lección: un paisaje de Agudo ha sido seleccionado para ilustrar nada menos que todo un parque nacional [y nosotros, mientras tanto, acogiendo cualquier gansada ajena].

Autora: Isabel Cabrera.

(Gracias desde Agudojoven por tu colaboración)

Bibliografía:

Carrasco Torres, Bernabé (2005): Tras los pasos de Madoz. Visión histórica-geográfica de los pueblos y aldeas de la provincia de Ciudad Real. Imprenta Provincial, Cuidad Real.

Criado García, Julio (2005): Fiestas en la provincia de Ciudad Real. Ed. C&G, Puertollano.

González Casarrubios, Consolación (1985): Fiestas populares en Castilla La-Mancha. JCCLM, Ciudad Real.

González Casarrubios, Consolación (Coord.) (2005): La fiesta del Corpus Christi en Castilla La-Mancha. Junta de Comunidades de Castilla La-Mancha; Albacete.

[1] El libro forma parte de los fondos de la biblioteca local, se titula [guía de] Castilla La Mancha, se publicó en 1999 y contó con ayuda de la Junta.

[2]Romero Mensaque, Carlos J. (2012): “El fenómeno de los rosarios públicos en España durante la época moderna. Estado actual de la cuestión.” Revista de Humanidades, nº 19

[3] Los datos se obtuvieron en internet

[4] Mi agradecimiento a Salva por su trabajo, del que me he aprovechado con frecuencia.

[5] “Rutas de enoturismo de Castilla-La Mancha” y “Turismo de Naturaleza”.

 

 

(Evidentemente, la fotografía adjunta no se tomó en Agudo ya que resulta cada vez más complicado localizar una buena vista en el núcleo urbano; no obstante, si alguien sugiere una opción de estética comparable, la sustituiré con presteza).

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